Colectivo ÚltimaEsperanza: Luz e inmensidad

BLANCO

El colectivo ÚltimaEsperanza se posiciona desde las fronteras de la Patagonia Austral para reconfigurar la mirada del territorio de Magallanes y la Antártica, por medio de las herramientas visuales y sonoras que brindan las Artes Mediales: luz, sonido, imagen y tecnologías. Durante su trayectoria, han trazado una búsqueda colaborativa y transdisciplinar para vincularse, quizás con la oculta voluntad de fundirse, a la inmensidad de la región que los vio nacer.

Sandra Ulloa y Nataniel Alvarez se reúnen bajo el nombre de Colectivo ÚltimaEsperanza, recogido del propio territorio y de una toponimia de la Patagonia austral marcada por un tono trágico, otorgada por navegantes y exploradores: nombres como Bahía Inútil, Isla Decepción, Bahía Desolada, Seno Obstrucción son parte de ellas. El Seno de Última Esperanza o fiordo así llamado, fue bautizado por su descubridor en 1557, el navegante Juan Ladrillero en un desesperado intento por encontrar un acceso oriental navegable hacia el Estrecho de Magallanes y cuya misión de exploración fue comandada por la corona española para conocer e informar de aquellos confines. Su travesía resultó en su descubrimiento accidental y en ser el primer navegante que navegó el Estrecho en ambos sentidos.

[Imagen 1: Demarcación de la expedición realizada por Juan Ladrillero en 1557, detalle. Fuente: www.memoriachilena.cl]
Una de las imágenes de la expedición que transmitió Ladrillero en sus crónicas, fue aquella de las “sierras nevadas” cuyas enormes dimensiones describió desde el punto de vista de un navegante venido de unas cálidas aguas españolas y que por primera vez se enfrentaría a unas monumentales montañas blancas antes nunca vistas1:

“ i vieren sierras nevadas que vengan sobre el canal por donde fueren, que se aparten de ellas, porque hai en muchas partes de ellas tanta nieve que las sierras tienen sobre sí cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez brazas de nieve i mas, i ménos, según parece estar recojida de muchos tiempos; i cuando la sierra está mui cargada de ella, quiebra la nieve i viene rodando haciéndose pedazos, cien estados, i doscientos, i trescientos, i mil, i mas, i ménos; i viene con gran ruido, a manera de truenos, por la sierra abajo, i da en el brazo i canal gran multitud de ella en pedazos, como naves, o como casas, i casi tamaños como solares, i menores, i de seis, i de siete, i de ocho, i de nueve estados de alto, i dan en el agua, i son tan duros como una peña, que no hubiera fortaleza, ni otra cosa de edificio, que no la echasen por la tierra o en el fondo”

Esta imagen, que deja una gran impresión en Ladrillero, ha sido, por otro lado, un paisaje propio de la vida personal de Sandra y Nataniel. Como artistas nacidos en la Región de Magallanes, han comenzado su búsqueda artística experimentando con las distintas aproximaciones visuales para intentar capturar y reelaborar el paisaje indómito de la Patagonia, quizá desde una obsesión originada en la fascinación del vínculo propio con el territorio, que ya se advierte desde sus primeros trabajos.

Como dupla de creadores, comenzaron por explorar distintos medios sin intención de clasificarse con etiquetas fijas: el video, el diseño gráfico, las artes visuales, el cuerpo, el paisaje y el sonido son una paleta de elementos que se han configurado de manera combinatoria en su trayectoria, y que continúan hoy en sintonía con las posibilidades visuales de la tecnología digital. Actualmente, este tipo de producción visual tiene un hogar en la diáspora de disciplinas que se agrupan en la categoría de las Artes Mediales2.

CUERPO en el PAISAJE: desmaterializar el vínculo.

Luego de una residencia en Barcelona y Berlín, el Colectivo regresa a Magallanes con una mirada propia de lo excepcional que significa pertenecer a esta geografía extrema, y en su camino creativo, busca fundirse y apropiársele por medio de nuevas formas de arte vinculadas a la visualidad y las tecnologías, incorporando esta relación propia con el territorio. Comienzan a realizar proyecciones lumínicas de los rostros de cada uno en el paisaje patagónico: al principio ensayan unas pequeñas proyecciones en los nidos de aves encontrados en los alrededores y luego cambiando de escala: proyectando en un bosque de ñirres (Nothofagus antarctica), árboles característicos de la pampa magallánica. La experimentación contó con los materiales únicos de un paisaje personal que podrían de alguna manera traducir su propia identidad: La luz, sus rostros y el horizonte del paisaje son los “materiales” con lo cual contaban en la soledad de la región, y como elementos esenciales para el habitar en la inmensidad de su horizonte.

[Imagen 2: Proyecciones sobre nidos silvestres. Cortesía del artista]

 

LUZ y GLACIAR; de Hidropoética a las formas del concierto visual

Luego de estas primeras proyecciones al exterior, se comienza a gestar lo que sería hasta el momento el hilo conductor de su producción artística, el cuerpo de obra del proyecto llamado Hidropoética. Es una obra y a la vez es un nuevo alter ego del Colectivo ÚltimaEsperanza, pues es un concepto con personalidad propia que evoluciona y se adapta. Lo que inició con proyecciones de luz “en nuestro patio, proyectando nuestros rostros” dice Sandra, derivó en una verdadera expedición más allá de sus espacios personales. Juntos, idearon un viaje que tenía como objetivo proyectar en el corazón del Parque Nacional Torres del Paine. El lugar elegido fue el extremo visible de los Campos de Hielos Sur y allí, desde una embarcación internada en el lago, proyectaron sobre el más grande telón posible: el imponente Glaciar Grey. Esta intervención fue registrada en fotografías y son impresionantes. Aparecen las imágenes como veladuras, al apropiarse de estas grandes masas de hielo por medio de la reflexión de su imagen, fusionando sus propios los rostros con la naturaleza.

La proyección de sus rostros en el Glaciar, desafía la propia dimensión humana frente a la monumentalidad del hielo, y a la vez, contrasta con nuestra fugaz existencia, frente a los muros de hielo milenarios que allí se erigen.

En la proyección de sus rostros en el Glaciar Grey, el Colectivo Última Esperanza nos hace mirar con atención esta gran masa de hielos que son Los Campos de Hielos Sur: un sistema de glaciares inabarcable por el hombre y que solamente excepcionales exploradores han osado internarse en su ellos 3. La puesta en escena de sus rostros, contrasta la fugaz existencia humana frente a los muros de hielo milenarios que allí se erigen.

[Imagen 2: Hidropoética. Proyecciones sobre el Glaciar Grey, 2015. Fotografías Cortesía del artista (M. Araus y P. López)]
El proyecto Hidropoética nos trae a la luz el glaciar, como espectadores, nos aproxima desde los sentidos a estos complejos sistemas de hielos. El interés del colectivo ÚltimaEsperanza es abordar como materia de su trabajo sus varios estados: Glaciar, Río, Continente. A su vez, estos sistemas naturales se conectan con nuestra pregunta planetaria sobre la ecología, pues sabemos que ellos están en retroceso, a causa de un acelerado calentamiento global, lo cual aumenta el crecimiento de ríos y lagos, y finalmente el nivel del mar a nivel global. Cuestiones como éstas, son posibles de evaluar sólo por una parte, pero no en su conjunto, debido a que sus comportamientos, si bien estudiados científicamente, actúan en escalas de tiempo profundamente diferentes a la escala que estamos habituados. El filósofo de la ecología Timothy Morton, habla de estos enormes y colosales sistemas como “Hiperobjetos”.4

Las ideas de Morton, parte del corpus teórico del colectivo , afirma que los hiperobjetos están cambiando la experiencia humana en su dimensión artística y estética en cuanto a que su dimensión de realidad es inaccesible en términos de que no logran ser una función de nuestro conocimiento. Cualquiera que ha conocido un glaciar podría por intuir que lo visible es solo un reducido porcentaje de su tamaño real, con lo cual, muy difícilmente podremos comprender cómo se articula con las otras piezas del sistema, y a su vez, los efectos que ejerce al día de hoy el calentamiento global y sus consecuencias reales y temporales en el ecosistema planetario.

Hidropoética se percibe como un trabajo que adopta diferentes formas y lugares, pero se basan en estas interrelaciones intuitivas desde la de visualidad, es decir, imágenes y la tecnología que interactúan entre sí. Sus obras, que comenzaron con proyecciones lumínicas, hoy se experimentan como conciertos visuales que integran imagen, luz, sonido y tecnologías digitales. Sus convocatorias se realizan en lugares y momentos determinados, que entrega una experiencia sensorial única a sus asistentes, por el breve lapso de tiempo en el que se realiza.

[Imagen 3: Hidropoética. Proyecciones sobre el Glaciar Grey, 2015. Cortesía del artista]

ANTÁRTICA: Identidad y Continente

La fascinación por el hielo que desarrollaron, junto a su potente discurso visual, los ha llevado a viajar a la Antártica, junto a la pregunta ¿Qué es para ti la Antártica?. Antes de viajar, esta pregunta fue realizada a distintas personas de la ciudad de Punta Arenas. Esta vez, el proceso registró los rostros y las opiniones de los habitantes de la región, relatos que se proyectan en la Base chilena, en la propia Península Antártica, y que se entrecruzan para crear una idea del imaginario que genera el continente blanco en el habitante. Aquí, Hidropoética se modela como una pregunta por la identidad del continente blanco y tensiona el discurso oficial de la supuesta existencia de una “nacionalidad” antártica, en relación a las distintas reclamaciones existente sobre este territorio. Hoy, la humanidad se rige en torno al Tratado Antártico, firmado en 1959 y que destina al Continente Blanco para la ciencia y la paz, en un contexto de cooperativismo internacional, donde este lugar es de todos y de nadie.

[Imagen 3: Hidropoética en Antártica. Proyecciones sobre la Base Escudero, 2016. Fotografías Cortesía del artista (M. Araus y P. López)]

CIRCUITOS DE ARTE : De la autogestión a la Red de intermediación.

La búsqueda creativa del Colectivo ÚltimaEsperanza adoptó naturalmente la figura del explorador, que comenzó sin tener un espacio ni un circuito de arte determinado (museos ni galerías), más que la intuición de iniciar experimentaciones que vincularan arte y tecnología. Posicionados desde la periferia del país, con pocas instituciones de fomento artístico, logran dar inicio al Festival LUMEN, autogestionado con apoyos locales, que convoca cada año a artistas internacionales y nacionales mediante la proyección de luz con distintas propuestas de Mapping en la ciudad de Punta Arenas, acompañado de Talleres y charlas con la comunidad.

En esta instancia han participado artistas como Brian McKern (Uruguay),  VJ Vigas (Brasil), Mia Makela (Finlandia), Enrique Rivera (Chile), entre otros. Actualmente, el festival cuenta con la curatoría de la investigadora y experta en las Artes y Nuevos Medios,  Valentina Montero, directora de plataforma Arte y Medios (arteymedios.org). El Festival LUMEN ha sido así una plataforma de visibilización de los nuevos medios en la región y hoy se ha ganado un espacio en esta área a nivel internacional.

[Imagen 4: Festival LUMEN. Proyecciones sobre el Glaciar Grey, 2015. Fotografías Cortesía del artista (M. Araus y P. López)]

Con la inquietud de siempre y desde este nuevo lugar de autogestión y creación de una escena propia, el colectivo de Sandra y Nataniel vuelven a transformarse, actualmente en los iniciadores de Red LiquenLab, una red de intermediación cultural, que vincula el arte y el patrimonio cultural y natural hacia las comunidades, incorporando actores claves como el Museo Regional, o la Wildlife Conservation Society y asociaciones locales como AGACI, la Asociación amigos de los ciegos, y Welli Antu, Asociación Mapuche Huilliche.

Por medio de esta red han realizado charlas, talleres, exposiciones y eventos relacionados al arte sonoro, Ilustración digital, Biofanzine, processing, y como ha sido su sello, los conciertos visuales. Estas han sido realizados en museos y distintos lugares de la Región de Magallanes: Puerto Natales, Puerto Williams. Ademásesta nueva plataforma les ha permitido gestionar residencias excepcionales como la realizada el último verano: la residencia móvil “Radicante”. Fue una verdadera expedición en una embarcación junto a otras 15 personas entre artistas y gestores que les ha permitido experimentar el viaje y la contemplación del paisaje para su registro y toma de “datos” realizando registros visuales y sonoros que pronto develarán transformados en obra.

Reflexiones finales: Nuevos organismos, nuevas topografías

Sandra y Nataniel han transitado desde sus inicios como artistas visuales hasta hoy por distintas etapas en las que adquieren distintas personalidades, y de las cuales el Colectivo ÚltimaEsperanza es su corazón; un núcleo que ha irrigado distintos cuerpos creativos, paralelos, multiformes y diversos en el tiempo, que se funden y se bifurcan según sus propias necesidades. Quizás, hoy no necesitan ya fundirse con el paisaje, pues ya han logrado crear una topografía propia de nombres y redes que se vinculan por medio de las plataformas que han creado en el territorio. Esta trayectoria “Radicante” relacionada al territorio austral, logra mapear los extremos de la región y hoy son un agente que logra trasmitir sus identidades propias hacia los distintos lugares de las redes que alcanzan, regenerando nuestra identidad austral como una identidad universal.

 

[Imagen 5: Registro de Expedición Radicante. Fotografías Cortesía del artista (M. Araus y P. López)]

 

auraaustral@gmail.com 

  1. Extracto de las crónicas de Juan Ladrillero citado de: González-Barrera, Julián. (2010). La derrota a través del Estrecho de Magallanes: El viaje olvidado de Juan Ladrillero (1557-1559). Atenea (Concepción), (501), 11-33
  2. Artes Mediales” o “arte y nuevos medios”, se nombra a las prácticas que abordan las distintas intersecciones entre artes visuales, sonoras y performáticas con los lenguajes y/o soportes de las ciencias (informáticas, sociales, matemáticas, biológicas, etc.) y las tecnologías (análogas y digitales) desde enfoques creativos, poéticos y/o críticos. Definición por Valentina Montero.
  3. Expediciones a los Campos de Hielos sur: En su sentido transversal de este a oeste, lo hizo el explorador, montañista, fotógrafo y descubridor Alberto de Agostini el año 1931 y su travesía duró 20 días caminando y escalando desde el lago Argentino al fiordo Falcón en el Pacífico. En 1999, el 4 exploradores chilenos lograron ser la primera expedición en caminar y escalar los Campos de hielos Sur en su sentido longitudinal. Durante 98 días, el equipo conformado por Pablo Besser, José Pedro Montt, Mauricio Rojas y Rodrigo Fica lograron la hazaña, habiendo superado la falla Reinchert, principal obstáculo para todas las expediciones anteriores
  4. Hyperobjects: Philosophy and Ecology after the End of the world, University of Minessotta Press http://massivelyinvisibleobjects.org/wp-content/uploads/2015/04/Hyperobjects.pdf.